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Presentación del informe La educación democrática necesita imaginación

El 12 de mayo de 2022, en colaboración con Protection Approaches, el Instituto Auschwitz para la Prevención del Genocidio y las Atrocidades Masivas (AIPG) y su Programa de Políticas Educativas Warren (WEPP) organizaron la presentación mundial del informe titulado “La educación democrática necesita imaginación” (DENI). El evento fue moderado por la Dra. Clara Ramírez Barat, Directora del WEPP de AIPG, y Andy Fearn, Co-Director Ejecutivo y Jefe de Aprendizaje y Divulgación de Protections Approaches. La conversación incluyó a expertas que participaron en esta iniciativa, como Olga Lúcia Zárate Mantilla (Ministerio de Educación, Colombia), Tuija Kasa (Universidad de Helsinki, Finlandia), la Dra. Vachararutai Jan Boontinand (Universidad de Mahidol, Tailandia) y Fernande Raine (History Co:Lab, EE.UU.).

La educación democrática necesita imaginación” es un proyecto que parte de la creencia de que la educación es fundamental para abordar y prevenir el aumento de la violencia basada en la identidad, las atrocidades masivas y el retroceso democrático. El informe DENI se basa en una conferencia mundial en línea en la que 25 expertos/as en educación discutieron  doce documentos de trabajo desarrollados para la conferencia por académicos/as, funcionarios/as públicos/as y profesionales de diferentes partes del mundo. El informe final recoge pruebas de buenas prácticas en materia de enseñanza, aprendizaje, planificación y política democráticos, basadas en la experiencia de diversos contextos locales. Al hacerlo, también destaca los principales obstáculos que han dificultado el desarrollo de la educación democrática hasta ahora, como la falta de un lenguaje compartido, las políticas y los procesos aislados, los sistemas de rendición de cuentas deficientes y la financiación estatal desigual.  Los cuatro temas principales de esta iniciativa son:

  • Conocimientos, actitudes y habilidades (competencias)
  • Estrategias y metodologías en el aula
  • Cultura y comunidades escolares
  • Políticas y planificación educativas

Durante el evento, los panelistas compartieron y debatieron sobre las oportunidades dentro de los sistemas educativos para superar diversos desafíos y promover la fuerza democrática para reducir la polarización y la falta de conversación intergrupal. Aplicando las experiencias de diferentes contextos, la conversación se centró en el esfuerzo conjunto para comprender mejor cómo se pueden aplicar los proyectos de forma más eficiente. Los/as panelistas reflexionaron sobre estrategias y programas curriculares para crear comunidades respetuosas e inclusivas, que a su vez pueden actuar como una herramienta para la participación democrática entre sus miembros.

Al respecto, la Dra. Boontinand habló sobre su investigación y experiencia en Tailandia y explicó :

Es importante tener en cuenta el contexto social, cultural, político y económico de los/as jóvenes para desarrollar prácticas curriculares y pedagógicas que promuevan un conjunto de competencias básicas. Éstas incluyen conocimientos, actitudes y habilidades, para que los jóvenes comprendan la dignidad humana, los derechos humanos, el pensamiento crítico y la capacidad de discrepar respetuosamente, así como la empatía, la curiosidad y el respeto por uno mismo y por los/as que les rodean, para vivir y afrontar la complejidad del mundo moderno.

La Dra. Boontinand hizo hincapié en la necesidad de enseñar sobre los grupos históricamente oprimidos, así como sobre las violaciones de los derechos humanos que les han afectado, lo que considera, puede ayudar a sensibilizar a los jóvenes sobre las consecuencias de los prejuicios y la intolerancia. Además, señaló que el aprendizaje no debe centrarse únicamente en el conocimiento de los contenidos, sino también en el aprendizaje mutuo, ya que la educación va más allá del salón de clases

Otro importante tema de conversación se centró en cómo equipar y apoyar a los educadores mediante la posible adopción de programasn que han sido implementados en otros países y que se centran en la formación de profesores en la enseñanza de estudios democráticos y cívicos. A este respecto, la investigadora Kasa habló de su experiencia en la formación de educadores en Finlandia, destacando la importancia de abrir la conversación a los/as educadores en formación.

Si queremos empoderar a los/as niños/as y jóvenes en la escuela, necesitamos a los/as profesores/as. Ellos son los guardianes, tienen el poder y pueden ser progresistas o reproducir las viejas estructuras de poder. Necesitamos apoyar a los/as profesores/as porque los jóvenes quieren aprender y comprender mejor los derechos humanos en sociedades modernas y diversas. Las escuelas tienen que cambiar, y nosotros tenemos que apoyar ese cambio. Las escuelas necesitan un espacio para el pensamiento crítico y la reflexión sobre la diversidad.

Sobre el tema de las conexiones con la comunidad en general, la Fernande Raine abordó la necesidad de imaginación y creatividad para forjar nuevas estrategias que garanticen el éxito académico de los estudiantes, y fomenten su curiosidad por las competencias civiles.  Afirmó que esto podría lograrse integrando a las empresas tecnológicas y a otros actores como los museos, las bibliotecas y las organizaciones comunitarias en el plan de estudios académico. Además, Raine hizo hincapié en el carácter intergeneracional de las conversaciones actuales, ya que explicó que los/as jóvenes son esenciales para abogar por la creatividad y la educación democrática por su habilidad para involucrar a otras personas de distintas generaciónes, y comentó:

Debemos desarrollar y proporcionar espacios y experiencias que ayuden a los estudiantes a entender diferentes conversaciones. Para una práctica democrática viva en nuestras comunidades, es importante incorporar a nuevas personas y aportar música, artistas, tecnología y esfuerzos multimedia.

En cuanto a las políticas públicas y la planificación educativa, Olga Zárate Mantillas habló de la importancia de incluir a los/as jóvenes en el desarrollo de políticas públicas junto a los/as legisladores/as de sus países. Los Estados pueden comprometerse con la educación democrática teniendo en cuenta y aprendiendo de los fracasos, éxitos y lecciones aprendidas de políticas anteriores para utilizar mejor los recursos públicos en el desarrollo y diseño de nuevos programas basándose en la experiencia y la evidencia. Por ejemplo, las evaluaciones realizadas en Colombia y en otros países han demostrado que el desarrollo de habilidades como el pensamiento crítico, la empatía, la regulación de las emociones, la toma de perspectiva y la gestión emocional son fundamentales para la sociedad civil. Y comentó:

El desarrollo de las habilidades para la democracia y la ciudadanía ayudan a mejorar los aprendizajes en matemáticas y lenguaje. Hay evidencias en el mundo que, si contribuimos a formar pensamientos más democráticos y participativos, ayuda a disminuir la corrupción y además cuando ya estamos más grandes y entramos a un sistema más productivo y laboral nos ayuda a ser más creativos e innovadores y mejorar la productividad.  Hay que perder el miedo y usar estas evidencias para mejorar el diseño de las políticas públicas.

Y al igual que Raine, Zárate Mantilla también apuntó a formas más sostenibles de crear un cambio transformador en la educación, por ejemplo, posibilitando “diálogos improbables” y la creación de conversaciones entre jóvenes y adultos dentro y fuera del aula. Ya que explicó que involucrar a los/as jóvenes en el diseño de las políticas es esencial porque tienen la creatividad y la innovación propias de su edad, la cual si  se junta con las evaluaciones y la experiencia que tienen los/as responsables de la toma de decisiones puede construir una política mucho ‘más interesante e incluso más democrática’.

La grabación del vídeo del evento está disponible aquí. Igualmente, puede acceder y descargar el informe final aquí (disponible en inglés, español, francés y portugués).